No suelo hacer listas de resoluciones de año nuevo, porque esas listas se vuelven obligaciones que no puedo cumplir. Tengo suficiente experiencia en este ritual que sé que debo evitar esperar demasiado del "año nuevo" pero, al igual que Mafalda, me causa emoción un nuevo ciclo similar a un cuaderno nuevo. Sin embargo, mi experiencia también me indica que esta vez es un ciclo totalmente nuevo para mí.
Este año termino el doctorado y no volveré nunca más a estar formalmente en la posición de alumna. Ahora lo que queda es encontrar un lugar adecuado para hacer lo que más me gusta: enseñar y aprender, estudiar, leer, compartir ideas y conceptos. Este año dará inicio un nuevo ciclo en mi vida y eso, realmente, es mucho más emocionante que un cuaderno nuevo.
Te deseo, lector, que tu año nuevo sea un cuaderno hermoso en donde acumules notas de tus días y de tus noches. Que cada hoja de tu nuevo cuaderno contenga maravillosos momentos que quieras recordar para siempre.
31 de diciembre de 2012
29 de diciembre de 2012
Primeras 100
Con esta entrada a mi diario se cumplen las primeras 100... y pensar que comencé escribiendo sin saber bien qué quería yo decir. Tampoco es que lo tenga demasiado claro ahora, pero sé que de vez en cuando es necesario retornar al idioma natal, al medio que mejor nos funcione y ponerse a escribir. Han sido 100 entradas diversas, con temas desde vampiros y otros monstruos, hasta observaciones sobre la academia y otras monstruosidades.
Gracias, lector(a) por darme una razón para seguir escribiendo mi diario. Quizá, alguna vez, logre obtener realmente el título de condesa y no sólo recordar a mi padre haciéndome comer milanesas. Tal vez pueda en algún momento juntar todas las cosas que quiero decir sobre vampiros y hombres lobo, ponerlo entre dos tapas. Igual, puedo seguir soñando y pensando, escribiendo... porque esto es lo que me hace ser yo.
¡Gracias!
Gracias, lector(a) por darme una razón para seguir escribiendo mi diario. Quizá, alguna vez, logre obtener realmente el título de condesa y no sólo recordar a mi padre haciéndome comer milanesas. Tal vez pueda en algún momento juntar todas las cosas que quiero decir sobre vampiros y hombres lobo, ponerlo entre dos tapas. Igual, puedo seguir soñando y pensando, escribiendo... porque esto es lo que me hace ser yo.
¡Gracias!
26 de diciembre de 2012
Pasatiempos académico
Entre todos los posibles pasatiempos, uno de mis favoritos es armar rompecabezas. Quizá sea una necesidad intelectual lograr que "las piezas queden en su lugar" lo que me lleva a disfrutar rompecabezas bi- o tridimensionales. Lo que me llama la atención el día de hoy es que estoy haciendo eso, armando rompecabezas: estoy terminando de reorganizar la información que tengo en mi capítulo en bloques específicos, para lograr que "las piezas queden en su lugar".
Un gran avance, sin duda, pues sólo me queda asegurarme de que mi argumentación sea clara... y presentar evidencia suficiente, sobre todo para una sección que no había considerado originalmente. Si no me equivoco, este capítulo estará listo antes de iniciar el nuevo trimestre.
Y, mientras tanto, sigo pensando qué tipo de clase me gustaría dar sobre literatura medieval ibérica. Encontré qué hacen algunos otros, pero esa no es mi opción favorita... esa pieza eventualmente también caerá en su sitio.
Un gran avance, sin duda, pues sólo me queda asegurarme de que mi argumentación sea clara... y presentar evidencia suficiente, sobre todo para una sección que no había considerado originalmente. Si no me equivoco, este capítulo estará listo antes de iniciar el nuevo trimestre.
Y, mientras tanto, sigo pensando qué tipo de clase me gustaría dar sobre literatura medieval ibérica. Encontré qué hacen algunos otros, pero esa no es mi opción favorita... esa pieza eventualmente también caerá en su sitio.
22 de diciembre de 2012
Pre-escritura y reflexión
Muy brevemente, escribo una nota como reflexión sobre mi proceso de toma de decisiones. Tras terminar una sección nueva que agregué a este capítulo (el último que modifico seriamente), estoy empezando a (re)escribir otra sección. En gran medida, lo que tengo que hacer es decidir si sigo escribiendo sobre Floripes o hablo sólo de Fierabras y luego, en la tercer sección, hablo de ambos.
Hablar únicamente de Fierabras me permite avanzar más rápido, pues ya lo tengo y sólo necesito hacer una reacomodación y resumen de una parte del material. Sin embargo, tengo la impresión que el caso de Floripes es aún mejor apoyo para mi argumento.
En fin, me queda claro que tengo que agregarla y dejarme de cosas... mientras, sigo revisando el borrador de un capítulo de una compañera.
Hablar únicamente de Fierabras me permite avanzar más rápido, pues ya lo tengo y sólo necesito hacer una reacomodación y resumen de una parte del material. Sin embargo, tengo la impresión que el caso de Floripes es aún mejor apoyo para mi argumento.
En fin, me queda claro que tengo que agregarla y dejarme de cosas... mientras, sigo revisando el borrador de un capítulo de una compañera.
18 de diciembre de 2012
Identidad y ambivalencia
El día de hoy tuve que pasar un rato en el consulado de mi país para sacar nuevamente mi pasaporte. En sí, este evento de manera tan aislada no implica nada. Por ello, déjenme que les cuente por qué me causa tanto conflicto.
Primero que nada, el consulado no queda en la ciudad en donde vivo, sino a dos horas de aquí (sin tráfico, pero cuatro o cinco si hubiera tráfico). Esto implica un mínimo de 4 horas en el auto, sin ninguna alternativa. Dejando de lado el gasto de combustible, estar 4 horas tras el volante no es lo que siento como prioridad en estos días.
Sigamos. Otro problema que se agrega a mi aventura consular es el hecho que las oficinas sólo están abiertas de 9 de la mañana a las 12 del mediodía. Es decir, hay que llegar temprano para hacer los trámites correspondientes para tener el pasaporte.
Tercero. Debido a la distancia/tiempo arriba mencionada y las limitaciones del horario, lo más conveniente es salir a las 6 de la mañana de mi casa para llegar al mentado consulado o, lo que suele implicar un gasto más, quedarse en un hotel la noche anterior.
Finalmente, por si no era suficiente lo anterior (y claro, el hecho de que ODIO hacer trámites) el famoso pasaporte sólo tiene un año de vigencia. Es un pasaporte de EMERGENCIA, que le llaman. No hay manera de sacar un pasaporte de mayor duración en una oficina consular. En otras palabras, tengo que ir una vez al año a hacer dicho trámite o volar cerca de 24 horas (y el equivalente a 1,500 dólares) para sacar el otro documento.
No crean que no me he preguntado por qué diablos no saco la ciudadanía norteamericana, ya que hace casi diez años que vivo en este país. Pero, al igual que me pasó después de muchos años de vivir en México, no logro convencerme de ser ciudadana dual. Y ahí, de repente, me doy cuenta por qué me parecen tan fascinantes Fierabras y su hermana, Floripes (los personajes centrales de Historia del emperador Carlo Magno y los doce pares de Francia... o sea, el texto principal en que se basa mi tesis doctoral).
Al igual que Fierabras y Floripes (y muchos expatriados y migrantes), mi identidad está asociada a una diversidad de elementos más allá del linaje. Mis costumbres alimenticias, mi forma de ataviarme y comportarme en sociedad, mis expresiones verbales y físicas me hacen un híbrido. No soy totalmente mexicana, ni argentina, ni norteamericana... y si pensáramos en linaje (u origen "racial" que le llaman acá), pues tampoco soy ucraniana, bretona o catalana. Cuando me piden que me identifique, es decir que me preguntan si soy "hispana" o "latina" no tengo más alternativa que contestar que sí lo soy... pero que soy blanca (caucásica). O digo que soy una "mujer de color [blanco]," para incluir en esta etiqueta mi intersticialidad y posición ideológica.
De manera similar a Fierabras, siento que mi pertenencia está dividida. Ojalá sólo fuera entre mi padre (musulmán, en el caso de Fierabras) y mi señor (cristiano, en el mismo caso), como le pasa a él. A mí no me queda tan clara la frontera, pues encima de todo soy judía conversa hija de un hombre que se autodenominaba "culturalmente judío" y una mujer que a veces se dice atea, pero que lee en ocasiones la revista Atalaya.
Me pregunto, ¿habrá alguien que no se perciba como un ente dividido entre multiplicidad de etiquetas aparentemente contradictorias? Dime, lector, ¿cómo te identificas tú?
Primero que nada, el consulado no queda en la ciudad en donde vivo, sino a dos horas de aquí (sin tráfico, pero cuatro o cinco si hubiera tráfico). Esto implica un mínimo de 4 horas en el auto, sin ninguna alternativa. Dejando de lado el gasto de combustible, estar 4 horas tras el volante no es lo que siento como prioridad en estos días.
Sigamos. Otro problema que se agrega a mi aventura consular es el hecho que las oficinas sólo están abiertas de 9 de la mañana a las 12 del mediodía. Es decir, hay que llegar temprano para hacer los trámites correspondientes para tener el pasaporte.
Tercero. Debido a la distancia/tiempo arriba mencionada y las limitaciones del horario, lo más conveniente es salir a las 6 de la mañana de mi casa para llegar al mentado consulado o, lo que suele implicar un gasto más, quedarse en un hotel la noche anterior.
Finalmente, por si no era suficiente lo anterior (y claro, el hecho de que ODIO hacer trámites) el famoso pasaporte sólo tiene un año de vigencia. Es un pasaporte de EMERGENCIA, que le llaman. No hay manera de sacar un pasaporte de mayor duración en una oficina consular. En otras palabras, tengo que ir una vez al año a hacer dicho trámite o volar cerca de 24 horas (y el equivalente a 1,500 dólares) para sacar el otro documento.
No crean que no me he preguntado por qué diablos no saco la ciudadanía norteamericana, ya que hace casi diez años que vivo en este país. Pero, al igual que me pasó después de muchos años de vivir en México, no logro convencerme de ser ciudadana dual. Y ahí, de repente, me doy cuenta por qué me parecen tan fascinantes Fierabras y su hermana, Floripes (los personajes centrales de Historia del emperador Carlo Magno y los doce pares de Francia... o sea, el texto principal en que se basa mi tesis doctoral).
Al igual que Fierabras y Floripes (y muchos expatriados y migrantes), mi identidad está asociada a una diversidad de elementos más allá del linaje. Mis costumbres alimenticias, mi forma de ataviarme y comportarme en sociedad, mis expresiones verbales y físicas me hacen un híbrido. No soy totalmente mexicana, ni argentina, ni norteamericana... y si pensáramos en linaje (u origen "racial" que le llaman acá), pues tampoco soy ucraniana, bretona o catalana. Cuando me piden que me identifique, es decir que me preguntan si soy "hispana" o "latina" no tengo más alternativa que contestar que sí lo soy... pero que soy blanca (caucásica). O digo que soy una "mujer de color [blanco]," para incluir en esta etiqueta mi intersticialidad y posición ideológica.
De manera similar a Fierabras, siento que mi pertenencia está dividida. Ojalá sólo fuera entre mi padre (musulmán, en el caso de Fierabras) y mi señor (cristiano, en el mismo caso), como le pasa a él. A mí no me queda tan clara la frontera, pues encima de todo soy judía conversa hija de un hombre que se autodenominaba "culturalmente judío" y una mujer que a veces se dice atea, pero que lee en ocasiones la revista Atalaya.
Me pregunto, ¿habrá alguien que no se perciba como un ente dividido entre multiplicidad de etiquetas aparentemente contradictorias? Dime, lector, ¿cómo te identificas tú?
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17 de diciembre de 2012
Reacciones inesperadas
Hoy, por fin, me llegó el primer correo electrónico diciendo que no, gracias... Es una carta que usan siempre, como un formato que dice: "despite your excellent qualifications, other candidates have been chosen". Digamos que después de haber hecho un montón de solicitudes, evidentemente sabía que recibiría muchas de estas pero esta es la primera.
Lo que me sorprende es que no siento nada. No sé si será porque ya lo esperaba, si sabía que ese puesto no era del todo el perfecto y no estaba ilusionada. No sé. Pero allí no voy a trabajar, desde luego.
En fin, la vida sigue...
Lo que me sorprende es que no siento nada. No sé si será porque ya lo esperaba, si sabía que ese puesto no era del todo el perfecto y no estaba ilusionada. No sé. Pero allí no voy a trabajar, desde luego.
En fin, la vida sigue...
14 de diciembre de 2012
Monoteísmo vs. politeísmo imaginario
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| British Library, MS Egerton 3028 f. 64v. |
De las tres religiones "del libro" o abrahámicas, tanto el judaísmo como el Islam tienen como base del credo que Dios es uno único. Ya lo dice el Shemá, "שְׁמַע יִשְׂרָאֵל יְהוָה אֱלֹהֵינוּ יְהוָה אֶחָד" [Shemá Yisrael, Adonai Eloeinu, Adonai Ejad; Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno]. Esta es, por excelencia, la declaración monoteísta en el judaísmo: "el Señor es Uno." El equivalente islámico es la shahada, que dice "lā ʾilāha ʾillā l-Lāh, Muḥammad rasūlu l-Lāh" [No hay más divinidad que Dios, Muhammad es el mensajero de Dios] (no puedo poner en letras árabes la shahada por alguna razón, lo lamento). Hay una única divinidad, indivisible, según estas dos religiones. En cambio, el credo cristiano dice (en la versión de Hernando de Talavera, en su Breve e muy provechosa doctrina christiana impresa en 1496),[2]
Creo en Dios padre todopoderoso: criador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo su hijo vn señor nuestro. Que fue concebido del espíritu santo. Y nascio de santa María virgen. Padecio so Poncio Pilato. Fue crucificado muerto et sepultado. Descendio a los infiernos. Al tercero dia resucito de entre los muertos. Subio a los cielos. esta assentado a la diestra de dios padre todopoderoso. Dende verna a juzgar los biuos et los muertos. Creo en el espíritu santo. Y la sancta yglesia catholica. La comunion de los santos. La remission de los peccados. La resurecion de la carne. y la vida perdurable. Amen. (énfasis mío)Es justamente la Santísima Trinidad ("Dios padre todopoderoso," Jesucristo "un señor nuestro" y el espíritu santo) uno de los elementos que llevó a los musulmanes a acusar al cristianismo de ser una religión politeísta. La idea de que Dios era uno pero tres a la vez contraviene la lógica.
Sin embargo, como dice Richard Fletcher en un capítulo en que refiere las ansiedades causadas por las conversiones del cristianismo al judaísmo, en cierta medida y desde la perspectiva de cualquier lego, no había mayor diferencia entre estas dos prácticas religiosas: ambas tenían un día santo dedicado a la devoción, el culto se basaba en liturgia, rezos, cantos y sermones, además de tener exhortaciones y prohibiciones similares. Más aún, y regresando al punto central de mi argumento, Fletcher agrega que "desde el punto de vista del eclesiástico medieval sito en la cristiandad occidental, el enemigo real era el paganismo y su característica definitoria era el politeísmo" (301, mi traducción del inglés).[3] Así, para poder hacer una representación del Islam como un enemigo político y económico, para poder perseguirlo tanto en las Cruzadas como en los textos que servían como propaganda religiosa y política (como son los libros de caballería entre los que se encuentra Fierabras) era necesario imaginar una anti-Trinidad en donde el profeta (o mensajero) de los musulmanes tuviera una posición equivalente a Jesús en la Santísima Trinidad cristiana.
El imaginario medieval, en donde la identidad de la cristiandad europea occidental dependía ante todo de creencias específicas y se reflejaba en aspectos cotidianos de la vida (como indumentaria, dieta y otras prácticas sociales), requirió de una importante "industria" propagandística para establecer con claridad los signos dérmicos y comportamentales que distinguían a los miembros del grupo referencial. Esta industria propagandística no sólo necesitaba un aparato ideológico de profunda raigambre como la Iglesia, también le hacía falta un brazo popular que llegara a múltiples niveles sociales. Este brazo está compuesto por trovadores y escribas que reproducían en diversos medios esta ideología.
Así, textos como Fierabras o Cantar de Roldán, sirven en la actualidad para entender la construcción de la identidad en la Edad Media y en períodos posteriores pues sirvieron como base literaria para textos tan importantes como Don Quijote de Cervantes en el siglo XVII. Incluso después, durante el siglo XIX, académicos, escritores, políticos y músicos acudieron a las tradiciones literarias medievales para ayudarse en la construcción del Estado. No en balde, Carlo Magno es disputado entre Francia y Alemania como figura imperial. Igualmente, el estado español bajo Franco buscó en El Cid y la figura de los Reyes Católicos la insipiración para crear esa España "una, grande y libre" pero también profundamente católica y castellana.
Notas:
[1] Daniel, Norman. Heroes and Saracens: An Interpretation of the Chansons de Geste. Edinburgh: Edinburgh University Press, 1984. Print.
[2] de Talavera, Hernando. Breve e muy provechosa doctrina christiana. Confesional. Del restituir daños y males. Del comulgar. Contra el murmurar y el maldecir. De las ceremonias de la misa. Del vestir y calzar. De cómo ordenar y ocupar el tiempo. Granada: Meinardus Ungut and Johann Pegnitzer, 1496. Print.
[3] Fletcher, Richard A. The Barbarian Conversion: From Paganism to Christianity. New York: H. Holt and Co., 1998. Print.
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